Actualmente estamos preocupados por evitar un posible contagio a enfermedades nuevas, muchas veces nos hemos preguntado cómo podemos mejorar nuestro sistema inmunitario, a través de la alimentación, sin embargo, ¿sabes cómo funciona este sistema? ¿qué es una dieta equilibrada? y ¿de qué debe constar nuestra alimentación diaria?

Nuestro sistema inmunológico o inmunitario, es la protección que tenemos frente a agentes extraños (bacterias, virus , parásitos, hongos, levaduras, polvo, proteínas alimentarias, toxinas, células cancerígenas, etc.) además es nuestra primera línea de defensa y está constituida por las barreras físicas y químicas, como son la piel y las mucosas (nasal, intestinal) el ácido clorhídrico del estómago, el sudor, las lágrimas y nuestra flora bacteriana intestinal, si los agentes extraños logran pasar esta primera barrera se activan otros mecanismos de defensa más complejos, donde podemos perder la batalla. ¿Entonces,  no es mejor mantener esta primera barrera fortalecida?

Es un hecho que una alimentación equilibrada, variada y de calidad es sinónimo de salud. Una dieta equilibrada es la combinación de los todos los nutrimentos que se obtienen al consumir alimentos que proporcionen en las cantidades indicadas sin excesos o deficiencias, para ello nos pueden ayudar los esquemas nutricionales como el plato del buen comer, donde se recomienda consumir distintos alimentos todos los días, y mientras menos procesados estén, contarán con mayor calidad nutrimental, es decir todos los elementos y sustancias que nuestras células necesitan para mantener la  piel y sus mucosas en optimas condiciones y poder dar la primera batalla a invasores extraños antes de que entren a nuestro organismo.

Los nutrimentos más importantes para la primera línea de protección son: la vitamina C, la vitamina A , la vitamina E y Zinc, éste último además de fabricar proteínas que ayudan a generar células epiteliales ( piel) en buen estado, también ayuda a combatir bacterias y virus una vez que ya invadieron nuestro cuerpo.

La siguiente tabla muestra las fuentes o alimentos donde se encuentran estos nutrimentos primordiales para nuestras primeras barreras de protección.

 

Adicional a una alimentación balanceada, es importante incorporar una rutina adecuada de ejercicio, así como descansar, lo recomendable es dormir de 7 a 8 horas diarias para que el cuerpo se regenere.