La importancia de la activación física, nutrición y descanso durante la contingencia sanitaria.

Durante los meses, hemos escuchado el famoso “quédate en casa”, y es lo mejor que podemos hacer ante la pandemia del COVID-19 que estamos sufriendo, sin embargo, resulta difícil pasar todo el día confinados en un lugar, afectando tanto nuestra salud física como nuestra salud mental, por lo que diversos especialistas en la salud, recomiendan hacer ejercicio de manera constante durante la contingencia sanitaria.

Además, si se combina de manera correcta el ejercicio, una buena alimentación y un adecuado periodo de descanso, formando lo que se llama el triángulo de oro, se logrará mantener y mejorar la salud de las personas.

Más que un tema de moda, hacer ejercicio durante la contingencia sanitaria acarrea grandes beneficios como:

Te encuentras con energía, alerta y alegre

Durante la actividad física se liberan endorfinas que nos ayudan a sentirnos bien, disminuyendo los niveles de estrés y ansiedad.

Mejora tu condición física y te mantienes saludable

Si realizas actividades como bailar, saltar la cuerda, ejercicios de fuerza con tu propio peso, estiramientos, yoga, o con un aparato que tengas en casa, puedes alternarlos de manera que trabajes tus capacidades de fuerza, velocidad, resistencia, y flexibilidad en la medida de tus posibilidades, por lo menos 4 veces por semana, mejorando tu condición física y evitando la acumulación de grasa.

Fortalece tu sistema inmunológico

La activación física por lo menos 4 veces por semana, mantiene el sistema inmunológico fuerte y alerta, además te ayudara a mejorar tu sistema cardiovascular, la densidad ósea, la movilidad articular y la función metabólica.

Nutrición durante la contingencia

Durante este periodo debemos planificar que es lo que debemos comer, ya que estar en un buen estado nutricional es un factor que disminuye la posibilidad de manifestaciones graves de la enfermedad.

Qué debemos comprar:

  1. Productos que aporten proteínas como: lentejas, frijoles, carnes, pescados, huevo, nueces, almendras, cacahuates entre otros.
  2. Verduras y frutas, pues aportan vitaminas y minerales que necesita nuestro cuerpo para mantener su buen funcionamiento. Se recomienda consumir las verduras crudas, ya que de esta manera se conservan sus valores nutricionales.
  3. Carbohidratos consumirlos en menor cantidad. Estos son los derivados de los cereales y tubérculos como: tortilla, pan, arroz, galletas avena, papa etc.

Si bien es cierto, que debemos contar con alimentos empacados y enlatados hay que tener cuidado de equilibrarlos con alimentos frescos, de lo contrario podemos caer en el exceso de sodio, grasas saturadas, y azucares.

Recuerda tener cuidado en la limpieza y preparación de tus alimentos.

Y finalmente el descanso

La mayoría de las personas saben que tener un buen descanso es importante, pero muy pocas pueden lograrlo debido a varios factores, como son el consumo de bebidas estimulantes (café, bebidas energéticas) y el uso excesivo de dispositivos electrónicos, todo esto interfiere con el ciclo circadiano de las personas, afectando la duración de su periodo de sueño y vigilia.

Aquí las recomendaciones de cuanto debes dormir según tu edad (pero puede variar según tus necesidades)

Recién nacidos (0 a 3 meses): entre 14 y 17 horas cada día.

Bebes (4 a 11 meses): entre 12 y 15 horas cada día.

Niños pequeños (1 a 2 años): no menos de 9 horas y no más de 15 horas, cada día.

Niños en edad preescolar (3 a 5 años) entre 10 y 13 horas seria lo adecuado cada día.

Niños en edad escolar (6 a 13 años): 9 a 11 horas.

Adolescentes (13 a 17 años): de 10 a 8 horas.

Adultos más jóvenes (18 a 25 años): entre 7 y 9 horas-

Adultos (26 a 64 años) entre 7 y 9 horas.

Adultos mayores (de 65 años en adelante): 7 y 8 horas.

Así que estas son nuestras recomendaciones para mejorar tus hábitos durante esta contingencia.